NOTAS:
Nota
1:
Dicho de otra forma: Si antes el Universo en toda su inimaginable extensión
era el campo de batalla de los sucesos, de los diferentes accidentes de
la materia, desde su hipotético inicio, ahora hemos de abordar la
vertiginosa posibilidad de que todo el conjunto de la materia (aquella
antigua "physis" clásica) no sea más que un conjunto de
materia inercial y referencial -y por tanto, dependiente del observador-,
un universo que se mueve a una velocidad determinada, lo que no excluye,
por ejemplo, la posibilidad de que existan otros "universos", o
incluso partes del nuestro, que se muevan dentro de un sistema de referencia
diferente (y con todas las variables elementales alteradas: masa, tiempo,
tamaño,...). De hecho, la convivencia de diferentes sistemas
de referencia es el supuesto básico de la revolución
que el siglo XX aportará a la historia del conocimiento. (FSD)
Nota
2:
Einstein acaba así con la concepción estática
del espacio, con la vieja idea -válida más o menos desde
Platón y reafirmada por Newton- de que el "espacio
absolutamente estacionario" es el fondo invariable donde suceden los fenómenos.
Salvo las interpretaciones subjetivistas del espacio, iniciadas por Kant
y de carácter más bien metafísico, siempre se había
creído en un "habitáculo", un telón de fondo
invariable donde los hechos sucedían. Ahora se descubre que
ese fondo varía de perspectiva y que, por tanto, no hay
un espacio sino muchos, con propiedades que dependen de la propia
velocidad del conjunto y, en última instancia, de la situación
y movimiento del propio observador. (FSD)
Nota
3:
De nuevo, el concepto clásico de tiempo como extensión
a lo largo de la cual, y ordenadamente, suceden los fenómenos, desaparece.
Existen diferentes tiempos, sistemas de referencia compatibles donde
el orden sobrevive y se mantiene, pero con una definición relativa.
(FSD)
Nota
4:
O aceptar el sistema de referencia "terrestre", aceptando así
que la física ha perdido su pretendida validez universal.
(FSD)
Nota
5:
Si esa lejanía supone una velocidad por encima de la cinemática
newtoniana, es decir, "terrestre", los cálculos deberán ser
revisados. (FSD)
Nota
6:
Si toda la física, e incluso toda la ciencia,
descansó siempre en el supuesto empirista de la sucesión
inmediata de causa y efecto de los fenómenos, así como en
la conexión regular en la materia que, una vez probada, siempre
se repetiría y deberíamos esperar del comportamiento de ésta,
ahora tendremos que limitar nuestras esperanzas a un sistema de referencia,
teniendo buen cuidado de que las variables conectadas se mantengan dentro
del "cono de luz", del tiempo referencial posible. (FSD)
Nota
7:
Sin embargo, las consecuencias de viajar más
deprisa que la velocidad de la luz ya están siendo pensadas por
algunos escritores de ciencia ficción. Puede verse, por ejemplo,
cómo la protagonista femenina de la novela "Rimrunners" (C.J. Cherryh,
Ediciones B, Col. Nova Ciencia Ficción, nº 36, Barcelona, 1991),
maquinista de naves espaciales convencionales, pasa a engrosar las listas
del paro cuando aparecen las naves MRL (Más Rápidas que
la Luz) (JCVP)
Nota
8:
Puede verse, por ejemplo, la novela "La
mano izquierda de la oscuridad" (Úrsula K. Le Guin, Ed. Minotauro
(Edhasa), Barcelona, 1980); en las páginas 40 y ss. se hace una
descripción teórico-práctica del "ansible", curioso
artefacto que permite la comunicación instantánea a cualquier
distancia. (JCVP)
Nota
9:
Si en un cierto momento la materia tuvo o bien una esencia, o una sustancia
o, más modernamente, un comportamiento regular que nuestra razón
podía captar (haciendo más o menos caso de la observación,
la inferencia y el razonamiento, según los diferentes estilos cognitivos),
ahora se deshace el concepto de identidad. Lo que un cuerpo sea, su esencia,
su "ser", viene determinado por lo que siempre se había considerado
accidental o secundario: la velocidad a la que se mueve. Lo que fue una
característica despreciable y secundaria, desde Aristóteles
a Descartes, o un mero fenómeno que le sucede a los objetos, según
Galileo y Newton, ahora se convierte en el núcleo mismo de su definición,
en su esencia previa. Será la velocidad lo que determinará
la masa y, con ella, la propia definición del objeto, su ser.
Un golpe más a la experiencia cotidiana. (FSD)
FSD: Francesc Salgado de Dios, lector, escritor, filósofo.
JCVP: José Carlos Vilches Peña, lector, físico.
Discutidores ambos...